De Lunes a Viernes
De 08:00 a 13:00
Dioni Fernández Alonso, socia de ADEME, es la empresaria y gerente de Ascensores Miranda S.L. (ASMI) y Centermant S.L., dos compañías familiares que lidera desde 1998. Con tan solo 23 años, asumió la dirección de ambas empresas y, con esfuerzo y visión, logró convertirlas en referentes del sector.
En primer lugar, Ascensores Miranda S.L. (ASMI), con más de 30 años de trayectoria, está especializada en la instalación y mantenimiento de elevadores a medida: eléctricos, hidráulicos, sin cuarto de máquinas, monofásicos, con variador de frecuencia y modelos especiales. Además, ofrece soluciones adaptadas a distintos entornos, como montacargas, montaplatos y ascensores accesibles para personas con movilidad reducida. Por otro lado, Centermant S.L. es un punto de atención y venta directa al cliente, donde comercializa una amplia gama de productos: calderas, aire acondicionado, tuberías, bombas, válvulas, descalcificadores, sanitarios, mobiliario de baño, mamparas y grifería, entre otros.
Al frente de ambas compañías, Dioni lidera un equipo de 17 personas caracterizado por su diversidad en edad, género y procedencia. Además, el 70 % de sus empleados llevan más de 15 años en la empresa, todos con contratos fijos, lo que refleja un fuerte compromiso con la estabilidad laboral.
Un comienzo complicado
El inicio no fue sencillo: era joven, mujer en un sector predominantemente masculino y carecía de formación específica en gestión empresarial. «Cuando mis padres se separaron, yo era la mayor de tres hermanos y tuve que hacerme cargo del negocio», recuerda Dioni. «Aunque tenía algunas nociones, en realidad tuve que aprenderlo todo desde cero. Pasaba horas estudiando catálogos y conociendo los distintos sistemas hasta que logré comprender por completo el sector. Afortunadamente, el equipo que llevaba años en la empresa me apoyó, y juntos salimos adelante».
Actualmente, uno de los retos más complejos a los que se enfrenta en su día a día es la gestión de las normativas, especialmente por las diferencias entre comunidades autónomas, ya que ASMI opera en La Rioja, Castilla y León y el País Vasco. «Ahora mismo, con la nueva regulación de ascensores, es un verdadero quebradero de cabeza. Cada región tiene su propio sistema y sus propios requisitos», señala. Además, la burocracia es una de sus principales preocupaciones. «Nos ralentiza muchísimo. Debemos gestionar una gran cantidad de documentación, inspecciones y normativas que, lejos de agilizar nuestro trabajo, lo complican aún más».
Consejos para mujeres emprendedoras
Dioni Fernández Alonso tiene un mensaje claro para las mujeres que desean emprender: «La clave es que no se detengan por el miedo, que sigan adelante sin arrepentirse. Siempre habrá dificultades, pero la clave es la constancia». También explica la importancia de contar con una red de apoyo, como la que ha encontrado en ADEME. «Nos ayudamos entre nosotras porque sabemos por lo que estamos pasando. Compartimos experiencias, nos damos consejos y nos apoyamos en los momentos difíciles».
Más allá del respaldo profesional, Dioni valora el vínculo personal que ha construido en la asociación. «En ADEME hemos creado algo más que una red profesional: somos amigas. Como empresarias, no siempre podemos compartir ciertos problemas con nuestros empleados, pero entre nosotras nos entendemos. Es un espacio para compartir inquietudes, desahogarnos y afrontar mejor los retos diarios». Asimismo, durante 10 años ocupó un puesto de dirección en ADEME, por lo que su grado de implicación y compromiso con la misión y valores institucionales ha sido muy grande.
Su pasión por el deporte y el motocross
Más allá de su faceta empresarial, Dioni es una apasionada del deporte. Gran aficionada al pádel, ha competido con su hermana en la Federación Vasca, obteniendo diversos títulos en campeonatos.
Además, su amor por las motos y, en particular, por el motocross, la llevó a fundar junto a sus hermanos Javi y Rosa una de las escuelas más prestigiosas del país: 36#School, donde forman a pilotos de todos los niveles. Para ella, el deporte ha sido una gran escuela de vida. «Me ha enseñado disciplina, constancia y el valor del trabajo en equipo. En el motocross, como en los negocios, es fundamental adaptarse a los cambios, superar los obstáculos y mantenerse firme ante las adversidades».
Dioni Fernández Alonso es un ejemplo de determinación y liderazgo. Su historia demuestra que, con esfuerzo y convicción, es posible transformar los desafíos en oportunidades y consolidarse en un sector altamente competitivo.